Naturaleza

La naturaleza no posa. Sucede.

A veces inmensa, a veces diminuta, siempre recordándonos que formamos parte de ella.

Aquí no hay paisajes que conquistar ni especies que clasificar. Hay instantes: la luz atravesando las ramas, el agua cambiando de forma y la vida diminuta que suele pasar inadvertida. Todo nace en el momento que me detengo a observar.